Restaurada en el año 2005, respetando tanto su fachada
exterior como su interior, conservando las vigas de madera,
suelos y carpintería originales con una decoración
típica y única de la zona lo que no le resta para
un moderno y confortable equipamiento.
Situada a treinta minutos de Zaragoza y a cien metros de un
pueblo acogedor con piscinas, pistas deportivas y bar que le
permite disfrutar de la máxima tranquilidad y que hace
que los niños sean completamente independientes.
El paisaje seco y estepario con cielos limpios y sin malos
olores ofrece un entorno que se presta a hacer senderismo o
a recorrer en mountain bike, sus montes y pinares, sorprendiéndose
con barrancos y cuevas de singular belleza, o hacer excursiones
a los parques naturales de la Lomaza, donde observar las aves
autóctonas en completa libertad, el Planeron, la casa
natal de Goya o el Pueblo viejo de Belchite, la presa romana
de Almonacid de la Cuba del siglo I, el pantano de Moneva o
los mosaicos de la Malena en Azuara, todos ellos ubicados a
media hora. Facilitándose guías y rutas en la
propia casa.
Tiene 3 habitaciones dobles y una de matrimonio, 2 baños,
una cocina comedor de 35 metros con chimenea y calefacion. Todo
ello situado en una planta baja.