Fabara, pueblo entre dos ríos, el Algás y el
Matarraña, se levanta en la margen derecha de este último.
A pesar de las raíces árabes de su nombre, revela
la antigüedad de su poblamiento con numerosos yacimientos
arqueológicos, como el del Roquizal del Rullo, considerado
el yacimiento de la Edad de Bronce más importante de
Aragón.
Fabara se pasea a lo largo de la Historia siempre dejando huella:
el Mausoleo Romano, el mejor conservado del país; la
Iglesia Parroquial, muestra del gótico mediterráneo;
el Palacio Medieval, actual Ayuntamiento y que alberga el Museo
de pintura de Virgilio Albiac, hijo ilustre de la villa.
El recorrido por sus calles nos lleva a rincones evocadores,
cargados de sabor y tradiciones.
En este marco, la Fonda Ca Oliver da un nuevo enfoque al servicio
y gastronomía tradicional para ofrecer un ambiente casero,
personal y acogedor donde la cocina busca en lo sencillo formas
para sorprender. Maria, Oriol y Miu están al frente de
este nuevo proyecto para dar a conocer su experiencia y su hospitalidad
a quienes vienen de paso y a quienes eligen este destino para
conocer este rincón del Matarraña. Poniendo ilusión,
sentidos y su personal firma en esta nueva aventura. Disfruten
descubriendo este pueblo que como a ellos, les acogerá
con los brazos.
Hasta 13 plazas en habitaciones dobles ó triples según
sus necesidades. No deje de probar nuestros super desayunos.