Tuvo gran
importancia en la reconquista ya que fue una plaza fuerte en
los tiempos de Ramiro II de León. En la Edad Media fue
la capital de un marquesado pero su importancia cayó
al perder los carlistas la guerra contra los isabelinos en la
decada de 1830, ya que Guadramiro se posicionó del lado
del bando carlista.
En Guadramiro
se conservan todavÍa varios monumentos, algunos de gran
calidad artística, aunque son muy pocos comparados con
los que algún día llegó a albergar.
Destacan
la iglesia de El Salvador y la espectacular
y fortísima torre del siglo XV de estilo plateresco,
única en la provincia de Salamanca que presenta pináculos
con pomas. La iglesia tiene obras de mucho interés, resaltando
el altar mayor.
También
conserva una gran ermita, la del Árbol,
de estilo gótico. Ésta es muy grande con su torre
de espadaña, toda ella de cantería. En su interior
guarda tres importantes imágenes, la que da nombre a
la ermita, Nuestra Señora del Árbol y otras dos,
cada una de las cuales, algún día tuvo su propia
ermita. Estas imágenes son la de San Sebastian y San
Cristóbal, ésta última sorprende por su
gran tamaño, con casi tres metros de altura, obra de
Lucas Mitata.
También
ha llegado a nuestros días la fachada de un convento
además de una gran casa-palacio con
tres escudos en la fachada y otro en suelo de uno de sus balcones.
Para acceder al jardín de esta casa también destaca
una antigua e imponente escalera de piedra. Esta casa-palacio
perteneció a los marqueses de Castellanos, al igual que
un grandísimo palacio que hubo también en esta
localidad. De este palacio se consevan muy pocas cosas; así
como restos de las paredes de su jardín y sus grandísimas
paneras.
En
Guadramiro además hay una fuente romana
y varios cruceiros repartidos por el pueblo.
Este pueblo
también tiene una bonita plaza destacando sus soportales
con columnas.