La
iglesia de Nuestra Señora del Rosario: Construida
con sillares de granito, tiene una espadaña con dos campanadas
y un arco de medio punto con dos arquivoltas en la puerta de
entrada principal. La iglesia se encuentra rodeada por un atrio
construido con los mismos materiales que la iglesia y que delimita
su perímetro, en su interior se encuentra un sencillo
y a su vez bonito jardín.
Dentro de la iglesia podemos encontrar bellas tallas policromadas
entre las que se encuentran la patrona de Cerralbo: La Virgen
del Rosario, el Sagrado Corazón de Jesús, y la
bonita talla de Nuestra Señora Reina de los Ángeles
que goza de gran devoción en el pueblo y cuya festividad
se celebra el 2 de Agosto. Es también de destacar el
retablo del altar de la iglesia, de madera policromada que es
de una belleza extraordinaria.
Monasterio
de Nª Señora de los Ángeles: Unos
metros antes de llegar, nos encontramos con uno de los numerosos
cruceros que se encuentran por todo el pueblo. Este en concreto
es un conjunto de tres conocidos como 'Las tres cruces', este
es el último paso de una procesión que recorre
todos los cruceros del pueblo.
Si
bajamos una pequeña ladera, llegaremos finalmente al
convento o monasterio. Es una construcción del siglo
XVI, parte construido con sillares y parte con sillarejo. Fue
mandado construir por los quintos señores de Cerralbo
(Juan y Catalina) como muestra de su señorío y
poder.
En
la fachada principal se puede apreciar un escudo en piedra de
los marqueses de Cerralbo. El convento perteneció a la
orden de los Franciscanos Descalzos que tuvieron que abandonarlo
con motivo de las desamortizaciones que tuvieron lugar en el
siglo XIX, y sus riquezas fueron distribuidas entre las parroquias
del entorno. En la actualidad se encuentra en estado semiruinoso,
pero aún se puede apreciar toda la estructura del edificio
central.
El
Castillo: Fue construido en el siglo XV por orden del
rey Felipe I, el cual ordenó al marqués de Cerralbo,
que construyera una fortificación para defender estas
tierras fronterizas. Se encuentra situado en un montículo
que domina todo el pueblo. Aún en estado ruinoso sus
ruinas se levantan majestuosamente evocando su pasado glorioso.
Al contrario de lo que se piensa jamas estuvo en manos musulmanas.
Uno de los grandes atractivos de visitar las ruinas del castillo
es la bonita vista que se tiene del todo el pueblo y sus alrededores.
Muy recomendable es ver amanecer o ponerse el sol desde lo alto
de cualquiera de sus torres.