La
Villa Renacentista El Bosque de Béjar: El Bosque
es una villa de recreo ducal diseñada y erigida durante
el siglo XVI, que conserva en la actualidad sus características
originales, siguiendo las pautas y los cánones de los
arquitectos y tratadistas del Renacimiento. Desde el 11 de enero
de 1946 "El Bosque" está considerado BIEN DE
INTERÉS CULTURAL (BIC), en la categoría de Jardín
Histórico, una distinción que comparte con "La
Granja de San Ildefonso" (Segovia), el otro Jardín
Histórico de Castilla y Leon.
Palacio
Ducal: El Palacio Ducal fue edificado por orden de
los Zuñigas sobre el antiguo castillo medieval cuando
corría el siglo XVI. Del
palacio permanece la fachada principal jalonada, a uno y otro
lado, por sendos cubos, uno redondo y el otro poligonal. Ambos,
en lo más alto, están guarnecidos con azulejos
blancos y azules, cornisas y escudos. En esta fachada hoy en
día se puede ver una placa conmemorativa de la dedicatoria
que Cervantes hace al Duque de Béjar en la obra más
emblemática de la literatura española "El
Quijote". También nos queda la fachada de mediodía,
que ofrece varias ventanas bien trazadas, con iguales escudos.
Hay, sobre un dintel, una inscripción en letras romanas
muy difícil de leer, aunque según se cree tales
leyendas son las que reproduce Ventura Lirios en su famoso cuadro.
El Palacio Ducal fue catalogado como Bien de interés
Cultural con la categoría de un gran monumento en el
año 1931.
Convento
de San Francisco: Este convento fue uno de los primeros
que los franciscanos levantaron en esta comarca; procede del
siglo XIII y tuvo en sus orígenes adosada una gran iglesia
que fue reformada a instancias del Duque de Béjar en
la segunda mitad del siglo XVI. Sus restos se conservan en la
fachada sur y junto a la entrada al claustro.
Las
Murallas de Béjar: Existieron dos recintos amuralladas
sucesivos de origen medieval. El primero de ellos largo y estrecho
construido a base de mampostería de granito, con escasas
torres, cuadradas y redondas, en algunos ángulos y protegiendo
las puertas. De ello se conserva bastante bien toda la parte
occidental, con la Puerta del Pico a su extremo, que se reduce
a un arco agudo de sillería y cubo pequeño a su
izquierda; a lo largo de la banda meridional, queda otra puerta:
la de San Pedro o San Antón, entrada muy usual en el
medievo. Hubo otra hasta fecha reciente, la de la Traición
que fue indebidamente derribada para dar paso a la carretera
de circunvalación.
Teatro
Cervantes: El Teatro Cervantes, inaugurado el 23 de
septiembre de 1857 –siete años antes que el Calderón
de Valladolid-, es uno de los ejemplos precoces entre los Teatros
españoles del siglo XIX, según el modelo moderno
de Coliseo de la época isabelina. Pocos teatros españoles,
superan al Cervantes en antigüedad, pues la mayoría
se erigieron entre el último tercio del Siglo XIX y comienzos
del XX.
Santuario
del Castañar: El Santuario del Castañar
se encuentra enclavado en una de las laderas que cobijan a esta
ciudad, en el paraje conocido como monte del Castañar.
El Santuario es el corazón, no sólo de la ciudad
sino también de su comarca; es el centro espiritual de
la región en una palabra.
Plaza
de Toros: La Plaza de toros se encuentra ubicada en
el paraje del Castañar, entre frondosos castaños
y junto al Santuario de Nstra. Señora del Castañar.
Es
considerada la Plaza de Toros más antigua de España.
Su primera construcción data de 1667, tras la concesión
del permiso del alcalde Juan de Carpio y Guijón para
poder la instalación de una plaza de maderas enrejadas
con el fin de celebrar corridas de toros.
Iglesia
Santa María La Mayor: Está considerada,
históricamente, como la iglesia principal de la ciudad,
fue considerada como concatedral y es la única que cuenta
con coro de sillería.
Museo
Municipal de Escultura Mateo Hernández: El museo
municipal de escultura “Mateo Hernández”,
está ubicado en la plaza de Martín Mateos, en
su interior podremos encontrar el núcleo principal de
las obras que el artista dejó al estado español
poco antes de morir. El número total de piezas expuestas
es de cincuenta y una, estando representados la escultura animalística,
con la que alcanzó fama mundial, los retratos y figuras
humanas entre las que cabe destacar "La Bañista".