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Iglesia
Parroquial: El acceso a la iglesia, en el lado de la
Epístola, se realiza a través de arco de medio punto
de grandes dovelones con molduras en la embocadura del arco y
jambas; es obra sin interés y quizá del siglo XVI.
En los batientes lleva clavos en forma de cruz flor desalisada
con cabeza piramidal de fuerte resalte; son obra barroca del siglo
XVIII.
Ermita
del Cristo de Hornillos: Existía en Arabayona
una ermita en la que se veneraba la llamada Virgen de la Vega,
edificio que estaba en un deplorable estado de conservación,
cuando se produce en 1637 el milagro que dará lugar al
culto del Cristo.
La
ermita de la Virgen de la Vega había venido sirviendo de
establo al ganado de un señor del pueblo. Saliéndose
un día una res del cercado, intenta con un tiro de piedra
que vuelva con el resto del ganado, falla el tiro y va a parar
a unos zarzales de donde salen unos gritos lastimeros procedentes
de una imagen que ha recibido en su costado la pedrada; la imagen
comienza a sangrar por el Costado lo que es interpretado como
un milagro que dará origen al culto del Cristo de Hornillos.
Ex-Votos:
Son de señalar los 25 ex-votos colocados en las paredes
de la nave, los cuadros conservados en estimable estado salvo
alguno de ellos, dadas las vicisitudes por las que han pasado
a lo largo de estos más de doscientos cincuenta años
transcurridos. Son
ingenuos y resultan interesantes por los trajes regionales que
visten las personas allí representadas. La mayoría
del siglo XVIII y alguno hay del XIX, pintados algunos por el
"Santero de Babilafuente".
Son
interesantes por ofrecernos un muestrario de la moda infantil
(vestidos, tocados, adornos) del siglo XVIII y porque dos de ellos
representan un documento gráfico de inestimable valor:
nos ofrecen el hábito de los monjes Basilios.
Resaltar
que todos ellos han sido restaurados hasta donde se ha podido,
en el año 1994.
Peña
Museo: Su origen se debe a que un grupo de amigos, hijos
del pueblo, adquirieron hace años un local que sirviera
de punto de reunión, solaz y juerga de sus socios y mujeres.
Emigrantes en su mayoría, el local adquiere su más
elevado ajetreo durante el mes de agosto, mes de vacaciones por
excelencia. Y poco a poco las tres paredes se llenaron de aperos
y útiles. Tal vez sin darse cuenta han constituido un formidable
museo, único en la comarca y posiblemente único
en la provincia.
Allí
se alinean sin orden y en heterodoxa mezcolanza, arados, bieldos,
bieldas, albardas de diferentes tipos, trillas, ruedas de carro,
colleras, collarines, horcates, sillas de montar, badiles, badilas,
balanzas, romanas, yugos de bueyes y mulas, horcas, palas, azadones,
azuelas, tajuelas, tajos, espuelas, estribos, alcuzas, faroles,
candiles, capuchinas, hoces, cabezadas, trébedes, etc.,
sin que falten viejos cabeceros de camas viejas de hierro, potes,
potas, braseros, calderos, barreños, barrilas, todo un
sartal de útiles relacionados con las viejas labores y
la vieja casa rural, ya desaparecidas ambas.
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