Los edificios más antiguos del casco urbano pertenecen
al siglo XVIII.
La mayoría de ellos estás construidos en piedra,
paños de adobe o tapial entre cadenas y cantoneras
de sillería o ladrillo y teja curva de cierre.
La iglesia parroquial de la localidad está dedicada
a San Miguel. Se fecha en el siglo XVII. La torre es una añadido
del XIX. También hay que destacar la ermita de San
Gregorio, ubicada en lo alto de un cerro. Se trata de un edificio
que tiene anexa la casa del santero.
En las proximidades se encuentran los restos de un poblado
ibérico.