Resalta por su caserío, propio de los pueblos pirenaicos,
con edificios de grandes portalones, ventanas ajimezadas,
tejados de pizarra y típicas chimeneas de lugares de
montaña.
En la Plaza Mayor destaca un edificio del siglo XIII. Tiene
casas muy interesantes: Casa Ruba, Casa Bun, Casa Lardiés,
Casa del Saste y Casa Viu, edificadas en piedra, con ventanas
de doble arco y escudos nobiliarios en las fachadas.
La iglesia parroquial del s. XVI ha sido restaurada, es de
estilo gótico tardío, tiene una bella portada
románica, modificada en épocas anteriores, recientemente
se han descubierto unas pinturas pendientes de catalogar.
Torla es la entrada natural al Parque Nacional de Ordesa
y Monte Perdido, además de un acceso a la pista que
conduce a Bujaruelo.