Se trata de una población que, de villa rural, se
ha convertido en centro de actividades industriales, creciendo
en extensión, población y nivel económico.
Sin embargo, estas transformaciones no han afectado a su casco
viejo.
De él hay que destacar la Torre, del siglo XI; la Casa
Abacial, construida por Juan Ferrer en 1589; y el monumento
conmemorativo del bimilenario de la ciudad.
La asociación Amigos de Serrablo, ubicada en la localidad,
se ocupa de la restauración y el mantenimiento de edificios
histórico-artísticos.
También merece la pena destacar el Circuito Deportivo
de Santa Lucía, un sendero deportivo de moderno equipamiento
que cuenta con dieciséis estaciones con diferentes
aparatos de ejercicios físicos, material de apoyo,
mesas merendero...
En junio se celebra la tradicional carrera ciclista Quebrantahuesos.