Localidad situada en una ladera de la sierra de Alcubierre,
y cercana al canal de Monegros.
En esta localidad de terrenos áridos, la agricultura
de secano se ha complementado con la cría de ganado
porcino, por lo que se pueden ver muchas granjas a lo largo
de todo el término municipal.
Se pueden ver buenos ejemplos en sus casas, de las construcciones
típicas de la zona monegrina, con el uso del tapial
y el adobe.
Mención especial merece la Iglesia Parroquial dedicada
a la Virgen de los Dolores, de estilo Neoclásico.
En su interior se pueden ver dos verdaderos tesoros del patrimonio
aragonés como son el baldaquino de columnas corintias
que cubre el altar mayor y las pinturas mudéjares en
un ábside poligonal que queda como testigo de una construcción
anterior.
En sus alrededores se ha encontrado un yacimiento de la época
íbero-romana, denominado del Castelar, en el que hay
un campo de urnas.
De reciente factura es un centro de interpretación
sobre el período de la segunda república y la
guerra civil en España, y las repercusiones que tuvo
en esa zona.