Interesante población en la que se dan destacados
ejemplos de arquitectura popular, habitual en la zona.
Una de las construcciones a resaltar es el puente medieval,
de un ojo, que se apoya sobre dos pilares. De sus tres arcos,
los orientales son los más antiguos (siglos XII, XIII
y XIV) y el más moderno, del siglo XVIII, es el occidental.
La iglesia parroquial está dedicada a San Martín.
Se construyó en 1673 aunque ha sido objeto de múltiples
transformaciones. Consta de una nave, con cabecera poligonal
y una torre con base de sillería y el resto en ladrillo
con decoración de azulejos. En la portada destaca una
hornacina que alberga una escultura de San Martín.
En las proximidades se encuentran varias ermitas, como la
de San Martín de Perarrúa de estilo románico,
de una sola nave y cubierta con bóveda de cañón;
la de Santa Ana; la de Santa María de la Ribera, de
arquitectura altomedieval ribagorzana; la de Santa Lucía,
del siglo XVIII, que conserva la casa del ermitaño;
la de San Sebastián, del siglo XVIII, fue restaurada
en 1986; y la ermita de San Marcos de Besians, del siglo XVIII.