Núcleo urbano formado por calles radiales con una
plaza central donde se encuentran los edificios más
representativos como el Ayuntamiento. Encontramos una buena
muestra de arquitectura popular con predominio de la piedra
para los zócalos y tapial para los paños de
relleno.
La Iglesia parroquial está dedicada a San Ramón
Nonato, de época neoclásica del siglo XIX fue
restaurado en 1977.
Destaca una torre señorial perteneciente a los López
de Gurrea. Datada en el siglo XV, el edificio presenta una
buena factura de sillería con acceso en forma de arco
de medio punto y bonito vano geminado.
En la inmediaciones se hallaba un convento mercedario del
que desagraciadamente tan sólo conservamos la cabecera
de la ermita dedicada Nuestra Señora de los Dolores
de planta trebolada del siglo XII y restos pictóricos
de transición.
Una de las actividades más conocidas de la localidad
es el vuelo sin motor practicado en su Escuela de Vuelo. Numerosos
aficionados de toda España se acercan hasta la zona
para llevar a cabo esta actividad.
La oferta deportiva se completa con la posibilidad de realizar
escalada o parapente en las inmediaciones de Huesca. Hacia
el sur se nos presenta un atractivo itinerario donde visitar
los restos de antiguas fortificaciones repartidas por las
diferentes localidades de la zona. Novales, Blecua, Antillón
y Tramaced son algunos de estos núcleos.
Sin abandonar al Hoya de Huesca, nos dirigimos hacia tierras
algo más septentrionales para conocer las pinturas
murales góticas conservadas en sendas iglesias y ermitas,
como son las de San Miguel en Barluenga, Santa María
del Monte en Liesa y San Miguel de Foces en Ibieca.
Una vez contempladas estas bellas decoraciones murales que
nos hablan de los primeros pasos del Gótico en Aragón,
nos acercamos a tierras montañosas adentrándonos
en la Sierras de Guara. Aquí una rica y variada orografía
nos multiplica las posibilidades, deportes de aventura como
la escalda o en barranquismo, panorámicas increíbles
y bellos pueblos de la zona no nos defraudarán.