El casco urbano se estructura en torno a una plaza central
desde la que nacen las diferentes calles que forman el pueblo.
Nos dan la bienvenida arquitecturas de marcado corte popular
en las que predomina el uso del sillar, el sillarejo, el mampuesto
y el adobe. Aquí se encuentra una de las casas solariegas
más hermosas de la zona, con fachada de robusta sillería,
puerta adovelada y escudo y fecha en la clave de la misma,
1588. Un patrio enmarcado por arcos de medio punto y una escalera
de peldaños monolíticos completan todo el conjunto.
Destacando sobre el resto tenemos a la Iglesia de la Asunción,
posiblemente de mediados del siglo XVI. En su interior se
conserva una bonita talla románica de Nuestra Señora
de la Vid, anteriormente guardada en una pequeña ermita,
así como el retablo Mayor del siglo XVIII. Al exterior
y sobre la cabecera sobresalen los volúmenes de la
torre rematada con un chapitel piramidal.
Muy cerca de sitúa la que fue Iglesia parroquial románica
de un poblado desaparecido en el siglo XVI, hoy es la ermita
de Nuestra Señora de la Gabardola. Presenta un extraordinario
ábside donde encontramos una serie de bonitos capiteles
labrados con imágenes del bestiario. El acceso se realiza
por medio de una portada formada por cuatro arquivoltas en
marcadas por una moldura, apoyando todo ello sobre cuatro
pilastras escalonadas.
Próximo se levantan los restos del castillo de Artasona
de 1087, mandado construir por Sancho Ramírez para
colonizar estas llanuras. Solamente se mantienen en pie dos
torreones cilíndricos y una puerta apuntada con modulación
gótica.
Loscorrales se encuentra entre dos importantes localidades
como son Bolea, donde visitar su bonito casco urbano encabezado
por la magnífica Colegiata de Santa María la
Mayor de Bolea, priorato de la Abadía Real de Montearagón
hasta 1571. O Ayerbe, con su magnífica Torre del reloj
y el Centro de Interpretación Ramón y Cajal
entre otros muchos atractivos.
Hacia el norte se nos abre la Sierra de Loarre, y con ella
un sin fin de posibilidades que van desde una visita por la
historia de la comunidad en el admirado castillo de Loarre,
hasta la practica de innumerables actividades deportivas como
escalada, barranquismo, rafting, piragüismo, parapente,
ala delta o senderismo. El río Gállego, los
Mallos de Riglos y numerosos barrancos hacen realidad la práctica
de estos deportes de aventura.
Si nos dirigimos hacia zonas más orientales nos topamos
con la cabecera de la comarca y provincia, Huesca. La capital
oscense además de ofrecer una amplia oferta cultural
con valiosos elementos de nuestra historia y arte como es,
la Catedral de la Transfiguración del Señor
de Huesca o Iglesia de San Pedro el Viejo, sin olvidarnos
de otros bonitos edificios como es del Ayuntamiento de Huesca
o el casino. Ofrece también toda una variada gama de
servicios que satisface por completo cualquier demanda del
visitante.
A pocos kilómetros dirección sur la localidad
de Lupiñén nos abre las puertas de los llanos
de La Violada, donde podemos visitar bellos parajes naturales
como el formado en torno al embalse de la Sotonera.