El casco urbano de la localidad de Riglos conserva algunos
estos de la fortificación que se realizó en
el siglo XI.
Su casco urbano se adapta a la pendiente del irregular terreno.
La iglesia parroquial de Ntra. Sra. del Mallo pertenece al
siglo XVII, consta de una única nave, de tres tramos
y una capilla mayor, de la misma época, y en sus alrededores
se sitúa una necrópolis de lajas.
En su interior se conservan las tallas románicas de
la Virgen del Mallo y la Virgen de Carcavilla.
También hay que destacar una pequeña iglesia
románica del siglo XI, antigua capilla del desaparecido
monasterio de San Martín.
La ermita de San Martín, del siglo XII, sobresale por
sus ménsulas figurativas y su tímpano con crismón.
Los Mallos de Riglos es una impresionante formación
geológica formada por grandes farallones y aguas de
conglomerados.
Las curiosas formas que adoptan las rocas erosionadas reciben
diversos nombres, como O Puro, O Fuso, O Pisón, O Firé.
Las paredes, casi verticales, llegan a tener más de
doscientos metros y la cumbre supera los 900, por lo que es
un lugar idóneo para la practica del alpinismo.
En la entrada al pueblo se encuentra el monolito que Montañeros
de Aragón levantó a la memoria de Rabadá
y Navarro.