El Valle de La Fueva se encuentra situado en un enclave privilegiado
de la Comarca de Sobrarbe, muy cerca de la Comarca de La Ribagorza
y a tan sólo 11 km de la villa medieval de Aínsa.
Su especial ubicación le permite considerarse una
zona desde la que es fácil acceder a los rincones y
lugares más emblemáticos del Pirineo aragonés,
como el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parque
Natural Posets-Maladeta y El Parque Natural de la Sierra y
Cañones de Guara, así como a las pistas de esquí
de Cerler, Piau Engaly y Saint Lary, en la vecina Francia.
El valle de la Fueva mantiene su frescura de tierra virgen
gracias a su carácter de hoya o “fovea”
(de ahí su nombre), cubeta natural rodeada de estribaciones
prepirenaicas, que constituye una auténtica subcomarca
situada entre La Ribagorza y la propia comarca de Sobrarbe
a la que pertenece, dos entidades comarcales herederas de
los antiguos condados altomedievales
Por el norte, destaca la Peña Montañesa seguida
de los escarpes calizos de Sierra Ferrera. De menor altura,
las sierras de Campanuel, Formigales, Trillo y Clamosa, surcadas
de barrancos, dibujan un agreste paraje por el este y el sur
hasta conectar con el río Cinca, hoy regulado por los
embalses de Mediano y el Grado.
Todo el territorio del valle está drenado por el río
La Nata, cuya cuenca da lugar a la Fueva Alta y los barrancos
de la Usía y del Salinar, afluentes de la margen izquierda
del Cinca.
Esta particular orografía del valle ha facilitado
su aislamiento hasta fechas recientes, pues no fue hasta comienzos
del siglo XX cuando se trazan las diferentes vías de
comunicación: la carretera que conecta Aínsa
y Campo y que atraviesa La Fueva, la que se interna desde
Graus por Troncedo data de 1944 y la que nace en el Mesón
de Ligüerre hacia Palo es de construcción más
reciente, concretamente de la década de 1990.
Con una extensión de 230 km2, el valle comprende 25
núcleos habitados que se sitúan entre los 620
y los 800 metros de altura sobre el nivel del mar, -si exceptuamos
Troncedo que, con sus 1008 m. da altitud, constituye el pueblo
más alto de cuantos pertenecen al Valle de la Fueva-,
disfrutando todo el año de un clima templado y suave,
lo que permite su visita en cualquier época.
El valle de La Fueva, cuya actividad económica principal
es la agricultura y ganadería, a la que se ha dedicado
desde siempre, en la actualidad da importancia a otra actividad
considerada como secundaria pero que es fundamental para la
economía de la zona, se trata del turismo rural.
Además, interesantes proyectos empresariales como
la apertura en breve, de una fábrica de embutidos,
conforman el panorama económico de un valle que está
en alza, económica y turísticamente hablando.
Sus habitantes de carácter independiente y abiertos
al trato, conservan el “fobano”, como lengua del
país.