Población fronteriza entre las históricas comarcas
de Sobrarbe y Ribagorza, cuenta con seis casas en el Barrio
Alto, seis en el Barrio Bajo y La Cort de Foradada, a 2 Kms.
en dirección Ainsa.
Se encuentra en las últimas estribaciones de la Sierra
Ferrera, a 980 m. de altitud, constituyendo uno de los núcleos
más pintorescos de la zona por sus extensas praderas
naturales que lo envuelven.
Dividido en dos sectores por la carretera N-260, los edificios
de Villa Alta se orientan al mediodía, en la vertiente
encarada al río Esera; Villa Baja se sitúa sobre
una breve llanura configurándose en torno a la Iglesia,
a cuyos pies se halla un túnel abovedado, único
en la zona, de los que construían en el pasado para
orear y ventear el grano.
Foradada del Toscar data del siglo X, tal como consta en
el “Cartulario de Roda”. Entre 1495 y 1649 se
llamaba “Foradads del Campero” y entre 1713 y
1910: “Foradada”.
Fue señorío eclesiástico del monasterio
de San Victorián, como lo demuestran las casas blasonadas
de rica mampostería, alguna de ellas con arco ojival
en la puerta de entrada, grandes bóvedas y detalles
arquitectónicos de esa época.
Pese a la antigüedad de Foradada, la Iglesia parroquial
fue levantada entre los siglos XVI y XVII, dedicada a San
Andrés.
Formó Ayuntamiento propio en 1934.
A la salida del pueblo a poca distancia dirección
oeste, se levanta una enorme roca caliza con ligera forma
de oreja agujereada que dá nombre al pueblo, hoy preparada
para escalada con 40 vías de entre 25 y 100 mts. de
altura.