La localidad de Estada está situada al sur del Prepirineo
y en el valle del Cinca.
Según la tradición local, en esta villa murió
San Valero, Obispo de Zaragoza en el siglo IV, y cuyos restos
mortales permanecieron en la localidad hasta el siglo X. Esta
tradición se conserva vinculada al lugar de enterramiento
de San Valero, en la llamada Ermita de San Valero, situada
en la parte alta del pueblo. Los restos mortales del Obispo
fueron trasladados en el siglo X a la nueva sede episcopal
de Roda de Isábena, donde permanecen en la actualidad.
Dentro del término municipal, se hallaron restos de
una villa romana que, a principios del siglo XX, fue excavada
y en la que se encontró un mosaico del siglo IV, que
hoy se puede contemplar en el Museo Provincial de Zaragoza.
A finales del siglo XX, la villa fue destruída.
La localidad de Estada se encuentra en un promotorio rocoso
en cuya cima se hallaba una torre fortificada que fue conquistada
por el rey Pedro I en el año 1087, quien la utilizó
para llevar a cabo la reconquista de Barbastro y Monzón.
En el tiempo en que el rey Pedro I permaneció en Estada,
escribió una interesante colección de cartas
(decretos reales), que aportan información sobre el
Aragón de aquella época.
En la localidad, encontramos la Iglesia Parroquial de San
Pedro, que data del siglo XVIII, y fue construida con restos
de la antigua iglesia románica y del castillo. Destaca
en ella una curiosa torre seudomudéjar de ladrillo
aplantillados y cerámicas vidriadas.
Por la localidad discurre el sendero de Gran Recorrido GR
45, y encontramos el embalse de El Ciego, un humedal donde
habitan aves acuáticas.