Localidad situada en la ladera del barranco de La Clamor
Vieja y que, como la mayoría de los pueblos de toda
la comarca, conserva buenos ejemplos de la arquitectura tradicional
aragonesa.
Destaca la Iglesia Patronal dedicada a San Miguel Arcángel,
del siglo XVI, que cuenta con unas capillas barrocas del siglo
XVIII en las que resalta la decoración de yesería
con temática vegetal y geométrica.
Además, también hay que destacar las pequeñas
pero bonitas ermitas de Santa Cruz y de San Pedro.