En las proximidades de este municipio de
la Hoya de Huesca nos encontramos con los poblados del Tozal
del Lobo, de época ibérica y en el que se hallaron
50 hachas pulimentadas y nueve tumbas antropomorfas medievales
talladas en piedra, y El Portillo, de la Edad del Bronce.
En el casco urbano de la localidad destaca la Fuente de los
Moros, fuente-aljibe con estructura en L, construida con sillares
modernos, y el antiguo castillo que en el siglo XVI fue transformado
en la iglesia parroquial, a la que se añadió
la torre a fines del siglo XVIII. También hay que mencionar
la Iglesia de San Ginés del siglo XVIII.