Si algo es destacable en esta localidad, lindante con la
provincia de Lérida, es su colegiata consagrada a San
Vicente. En esta construcción, que data del siglo XVI,
se pueden ver las características del gótico
tardío y en ella se conservan dos frescos de óleo
sobre muro del siglo XVII: La Adoración de los Reyes
Magos y la Adoración de los Pastores, que han sido
objeto de una reciente restauración.
En cuanto a los monumentos religisiosos, se pueden comtemplar
además dos ermitas situadas en las inmediaciones de
la localidad, dedicadas a San Roque y San Sebastián.
La localidad cuenta además con restos de yacimientos
arqueológicos, entre los que destaca el de Els Castellassos,
que contiene restos ibéricos y romanos.