La
villa de Aísa se ubica en un bello paraje a los pies
de una loma junto al río Escarrún.
Su
caserío está formado por numerosas construcciones
tradicionales jacetanas que destacan por su excelente conservación
y por las numerosas rehabilitaciones que se han llevado a
cabo.Tejados de pizarra, bellas chimeneas y fachadas con la
piedra cara vista se muestran a lo largo del casco urbano.
Además,
se puede visistar el dolmen más antiguo del Pirineo,
la preciosa Iglesia gótica de Sinués y la ermita
donde se educó Alfonso I el Batallador.
El
Valle de Aísa es además un lugar único
para la práctica de deportes de montaña: senderismo,
montañismo, vuelos en parapente o esquí, en
la estación de Candanchú, son algunos de los
deportes estrella.