Amer,
en
un pequeño valle entre las comarcas de la Selva, a la
que pertenecemos administrativamente,
y la Garrotxa, con quien compartimos el tipo de vegetación,
fauna y orografía, a medio camino entre Girona y Olot.
La morfología de Amer viene marcada por el valle fluvial
del Brugent y su desembocadura en el Ter, en la zona más
plana de Sant Climent, bajo los acantilados de San Roque.
La
poca altura sobre el nivel del mar y la situación en
retiro de tramontana nos proporcionan un clima templado y húmedo
a lo largo del año. De modo que en todo momento podrá
disfrutar de vegetación húmeda en las umbrías,
con helechos, hayas y bosques de castaños, que combinan
con un bosque mixto de encinas, robles y pinos y un sotobosque
de durillos, madroños, bruscos y zarzaparrillas. También
encontrará alcornoques, brezos y jaras en las laderas
solas, así como prados y campos trabajados con cereales,
huertos y avellanos. A orillas del Riubrugent, el bosque de
ribera, en muy buen estado de conservación, permite seguir
un bonito paseo a la sombra. Todo este entorno ofrece al visitante
multitud de circuitos tanto para BTT como paseos a pie, desde
Sant Martí Sacalm y el pantano de Susqueda hasta Sant
Julià del Llor, Bonmatí y San Roque. Las rutas
están señalizadas partiendo de diferentes puntos
del núcleo urbano y se dirigen hacia los Tres Rocs, el
Puig Dalí, el Monte, la huso, y las ermitas de Sant Martí,
Sant Genís, Santa Brígida. El Grupo Excursionista
Esquelles y el Proyecto Ríos se organizan salidas periódicas.
De entre ellas sobresale la Ruta de las Ermitas, que le llevará
a visitar las ermitas de Santa Brígida, atalaya imponente
de Amer y los entornos, la ermita de Sant Marçal en la
finca del Colomer, Sant Genís, Piedad dentro del núcleo
urbano y la iglesia de San Clemente.