Con la
fiesta de San Mateo (declarada de Interés
Turístico Regional) se conmemora la reconquista de Cuenca
a los almorávides por Alfonso VIII.
Aunque no se puede saber con certeza, se sostiene como fecha
oficial de la reconquista de la ciudad el día 21 de
septiembre de 1177; es en 1581 cuando se reconoce oficialmente
esta fecha y se instituye la festividad de San Mateo. Desde
finales del s. XVI hasta los inicios del s. XVII en que se
interrumpió la festividad, se lidiaban toros. Fue a
partir del año 1862 (primeras referencias oficiales)
cuando se recupera la fiesta de San Mateo y se sueltan por
primera vez vacas enmaromadas por la Plaza Mayor de Cuenca.
Circunstancialmente, durante la historia, se suspenden en
algunas ocasiones la suelta de vaquillas en San Mateo, bien
sea por razones sanitarias (epidemias, enfermedades por guerras),
otras veces por razones económicas o técnicas,
y algunas por cuestiones políticas. Pero desde el año
1943 hasta nuestros días, la fiesta taurina sólo
se suspendió en el año 1968 por motivos de pavimentación
en la Plaza Mayor.
A finales de los años 70 desfilan las primeras peñas
y charangas dando un ambiente más festivo y popular
a la fiesta. Igualmente aparecen por primera vez, en la pared
lateral del Ayuntamiento que comunica con las cuadras de las
reses, los ya tradicionales cartelones a modo de grandes bandos
donde se caricaturiza a políticos y personajes populares
de la ciudad.
Hasta mitad del s. XX las fiestas empezaron a celebrarse
un solo día hasta llegar a tres. Actualmente las fiestas
de San Mateo tienen una duración de cuatro días
durante los cuales diariamente se sueltan las vacas enmaromadas
por las calles del Casco Antiguo de la ciudad, que concluyen
con el tradicional toro de fuego y gran verbena popular en
la Plaza de Ronda. Así mismo se celebran actos religiosos
como la Misa al patrón San Mateo, y el tradicional
traslado y devolución del Pendón Real (símbolo
de la autonomía de la ciudad), con el que Alfonso VIII
reconquistó Cuenca y que es trasladado con todos los
honores cada año por el Concejal más joven de
la Corporación Municipal desde la Catedral hasta el
Ayuntamiento.
Se organizan también actos populares como concursos
gastronómicos, de cucañas, carreras de sacos
y premios para las mejores peñas mateas.
Las fiestas concluyen cada año el día 21 de
septiembre, festividad de San Mateo, con una gran traca final.